Guerra de la calle, guerra del alma - Eduardo Galeano

Image and video hosting by TinyPic
 
Persigo a la voz enemiga que me ha dictado la orden de estar triste. A veces, se me da por sentir que la alegría es un delito de alta traición, y que soy culpable de Huillca, en el Perú, hablando ante las ruinas: “Aquí llegaron. Rompieron hasta las piedras. Querían hacernos desaparecer. Pero no lo han conseguido, porque estamos vivos y eso es lo principal”. Y pienso que Huillca tenía razón. 

Estar vivos: una pequeña victoria. Estar vivos, o sea: capaces de alegría, a pesar de los adioses y los crímenes, para que el destierro sea el testimonio de otro país posible.

A la patria, tarea por hacer, no vamos a levantarla con ladrillos de mierda. ¿Serviríamos para algo, a la hora del regreso, si volviéramos rotos?

Requiere más coraje la alegría que la pena. 
A la pena, al fin y al cabo, estamos acostumbrados. 
Image and video hosting by TinyPic
Eduardo Galeano

3 comentarios:

pluvisca dijo...

Pues si mi niña, la alegria necesita de mas coraje y mas valentia.

me gusta mucho Galeano.

Buenos reyes, un abrazo

Reflexiones de Emibel dijo...

En unos días donde la tristeza reina en mi mente, tengo que dar, a mi pesar, la razón a Galeano.

Gracias por compartirlo, preciosa.
Muchos besitos

Teresa dijo...

Requiere más coraje la alegría que la pena.

A la pena, al fin y al cabo, estamos acostumbrados.

Besos enormes a las dos.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...