Seré para tí - Victor Hugo


Quisiera contarte con detalles cuánto te amo,
las veces que he sentido el frío de tu ausencia,
podría contarte con mis besos cuánto sufro
si tus ojos no me miran, si me falta tu presencia.

Mi sangre se helaría sin la tuya,
te diría que sin tí, no valgo nada,
si te alejas, si me faltas, si me dejas,
me sentiría cual caballero sin su espada.

Quiero darte mi promesa de lealtad y de entrega
de por vida yo seré siempre tu amor,
viviré sólo para hacerte feliz,
para brindarte de mi corazón, todo su calor.

Seré ese camino que te guíe,
el farol que alumbre tus senderos,
la estrella que ilumine tu andar,
la paz, la felicidad y el amor, sin peros.

Seré para tí, cielo diáfano,
la tierra firme que te sostiene,
daré relieve a tus formas,
serás la razón que en vida, me mantiene.

Daré nuevo sentido a tu alma,
haré de tu vida una delicia,
echaré un manto de amor infinito,
para cubrirte de besos y caricias. 
Victor Hugo

¿Por qué las rosas tan pálidas? - Eulogio Florentino Sanz


¿Por qué, dime, bien mío, las rosas
tan pálidas yacen?
 
 ¿Por qué están en su césped tan muertas
las violas azules?... ¿Lo sabes?

¿Por qué, dime, tan flébil gorjea
la alondra en el aire?
 
¿Por qué exhalan balsámicas yerbas
hedor de cadáver?

¿Por qué llega tan torvo y sombrío
el sol a los valles?
 
¿Por qué, dime, se extiende la tierra,
cual sepulcro, tan parda y salvaje?
 
¿Por qué yazgo tan triste y enfermo
yo propio?... ¿Lo sabes?
 
¿Por qué, aliento vital de mi alma,
por qué me dejaste?
 
 
 Eulogio Florentino Sanz

No rechaces los sueños por ser sueños - Pedro Salinas


No rechaces los sueños por ser sueños.
 
Todos los sueños pueden
ser realidad, si el sueño no se acaba.
 
La realidad es un sueño. Si soñamos
que la piedra es la piedra, eso es la piedra.
 
Lo que corre en los ríos no es un agua,
es un soñar, el agua, cristalino.
 
La realidad disfraza
su propio sueño, y dice:
”Yo soy el sol, los cielos, el amor.”
 
Pero nunca se va, nunca se pasa,
si fingimos creer que es más que un sueño.
 
Y vivimos soñándola. Soñar
es el modo que el alma
tiene para que nunca se le escape
lo que se escaparía si dejamos
de soñar que es verdad lo que no existe.
 
Sólo muere
un amor que ha dejado de soñarse
hecho materia y que se busca en tierra. 

Pedro Salinas

Tus Pies - Pablo Neruda


Cuando no puedo mirar tu cara
miro tus pies.

Tus pies de hueso arqueado,
tus pequeños pies duros.

Yo sé que te sostienen,
y que tu dulce peso
sobre ellos se levanta.

Tu cintura y tus pechos,
la duplicada púrpura de tus pezones,
la caja de tus ojos que recién han volado,
tu ancha boca de fruta,
tu cabellera roja,
pequeña torre mía.

Pero no amo tus pies
sino porque anduvieron
sobre la tierra y sobre
el viento y sobre el agua,
hasta que me encontraron.

Pablo Neruda

Iba solitario como una nube - William Wordsworth


Iba solitario como una nube
que flota sobre valles y colinas,
cuando de pronto vi una muchedumbre
de dorados narcisos: se extendían
junto al lago, a la sombra de los árboles,
en danza con la brisa de la tarde.
Reunidos como estrellas que brillaran
en el cielo lechoso del verano,
Poblaban una orilla junto al agua
dibujando un sendero ilimitado.
Miles se me ofrecían a la vista,
moviendo sus cabezas danzarinas.

El agua se ondeaba, pero ellas
mostraban una más viva alegría.
¿Cómo, si no feliz, será un poeta
en tan clara y gozosa compañía?
Mis ojos se embebían, ignorando
que aquel prodigio suponía un bálsamo.

Porque a menudo, tendido en mi cama,
pensativo o con ánimo cansado,
los veo en el ojo interior del alma
que es la gloria del hombre solitario.
y mi pecho recobra su hondo ritmo
y baila una vez más con los narcisos.

William Wordsworth

Itaca - Konstantin Kavafis


Si vas a emprender el viaje hacia Itaca,
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencias, en conocimiento.
A Lestrigones y a Cíclopes,
al airado Poseidón nunca temas,
no hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones ni a Cíclopes,
ni a fiero Poseidón hallarás nunca,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien ante tí los pone.

Pide que tu camino sea largo.
Que numerosas sean las mañanas de verano
en que con placer, felizmente
arribes a bahías nunca vistas;
detente en los emporios de Fenicia
y adquiere hermosas mercancías,
madreperla y coral, y ámbar y ébano,
perfumes deliciosos y diversos,
cuanto puedas invierte en voluptuosos y delicados perfumes;
visita muchas ciudades de Egipto
y con avidez aprende de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en la memoria.
Llegar allí es tu meta.
Más no apresures el viaje.
Mejor que se extienda largos años;
y en tu vejez arribes a la isla
con cuanto hayas ganado en el camino,
sin esperar que Itaca te enriquezca.

Itaca te regaló un hermoso viaje.
Sin ella el camino no hubieras emprendido.
Más ninguna otra cosa puede darte.

Aunque pobre la encuentres, no te engañará Itaca.
Rico en saber y en vida, como has vuelto,
comprendes ya qué significan las Itaca.



 

Konstantin Kavafis
Egipto, Alejandría (1863 - 1933)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...