Rocíos - Sully Prudhome


Mientras yo sueño, el pálido rocío
cubre calladamente de perlas las llanuras.
La fría mano de la noche lo va dejando caer
sobre el terciopelo de las flores.

No llueve; el cielo está claro.
¿De dónde vienen esas gotas temblorosas?
Es que, antes de formarse,
ya estaban todas ellas en el aire.

¿De dónde vienen mis lágrimas,
si todos los arreboles del cielo
están esta noche llenos de dulzura?
Es que ya las tenía en el alma
antes de sentirlas en los ojos.

Tenemos en el alma una ternura
en que se estremecen todos los dolores,
y a veces es una caricia la que nos turba
y hace brotar las lágrimas.
k

Sully Prudhome

Desnuda soledad - Federico Garcia Lorca


Desnuda soledad sin gesto ni palabra,
transparente en el huerto y untuosa por el monte;
soledad silenciosa sin olor ni veleta
que pesa en los remansos, siempre dormida y sola.

Soledad de lo alto, toda frente y luceros,
como una gran cabeza cortada y palidisima;
redonda soledad que nos deja en las manos
unos lirios suaves de pensativa escarcha.
En la curva del rio te espere largas horas,
limpio ya de arabescos y de ritmos fugaces.

Tu jardin de violetas nacia sobre el viento
y alli temblabas sola, queriendote a ti misma.
Yo te he visto cortar el limon de la tarde
para tenir tus manos dormidas de amarillo,
y en momentos de dulce musica de mi vida
te he visto en los rincones enlutada y pequena,
pero lejana siempre, vieja y recien nacida.

Inmensa giraluna de fosforo y de plata,
pero lejana siempre, tendida, inaccesible
a la flauta que anhela clavar tu carne obscura.

Mi alma como una yedra de luz y verde escarcha,
por el muro del dia sube lenta a buscarte;
caracoles de plata las estrellas me envuelven,
pero nunca mis dedos hallaran tu perfume...


Federico Garcia Lorca

Déjame Ser Así - Beatríz Rívera

 
Amigo, mi amigo:
Déjame seguir siendo este silencio
que se viste de risa en las mañanas,
cuando el sol, como un regalo luminoso y cálido
me derrite la vida de alegría. 
 
Déjame que yo siga persiguiendo respuestas
y esculcando en mi alma
para hallar mis estrellas,
para saber cuanto de luna
o de lucero tengo
o si soy, simplemente,
una nada que sueña. 
 
Déjame seguir siendo monacal y pequeña,
hermana de la hormiga,
amiga de los libros,
de las noches muy noches
y de mi misma dueña. 
 
Déjame ser un poco triste,
un tanto extraña,
un mucho libre en mi bosque
de dudas y preguntas. 
 
No ves que estoy creciendo,
mirándome por dentro,
buscándome en la calma? 
 
No te asombres amigo...
 
Mejor déjame seguir siendo
este silencio que se viste de risa en las mañanas.

Beatríz Rívera 

Con las alas al viento - Eladia Blazquez


Con las alas del alma
desplegadas al viento
desentraño la esencia
de mi propia existencia
sin desfallecimiento

Y me digo que puedo...
como en una constante
y muero de miedo
pero sigo adelante,
porque aprecio la vida
en su justa medida.

Al amor lo reinvento

Y al vivir cada instante...

Y al gozar cada intento...

Se que alcanzo lo grande

Con las alas del alma
desplegadas al viento


Atesoro lo humano
cuando tiendo la mano
a favor del reencuentro
por la cosa más pura
con la cual me alimento

Con mi pan de ternura...

Con las alas del alma
desplegadas al viento
ante cada noticia, de estupor...
de injusticia

Me desangro por dentro...
y me duele la gente
su dolor sus heridas
porque así solamente

Interpreto la vida

Mas allá de la historia

De la vida sin gloria

Sin honor, Ni sustento

Guardaré del que escribe
su mejor pensamiento

Quiero amar a quien vive...
Con las alas del alma
desplegadas al viento.
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Eladia Blazquez
(El poema esta recitado, darle voz)

Perdón - Gustavo A. Bécquer


Asomaba a sus ojos una lágrima
y... mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y enjugó un llanto,
y la frase en mi labio expiró.

Yo voy por un camino, ella por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: ¿Por qué calle aquel día?.
Y ella dirá: ¿Por qué no lloré yo?.

Es cuestión de palabras, y, no obstante,
ni tu ni yo jamás,
después de lo pasado convendremos
en quién la culpa está

¡Lástima que el amor un diccionario
no tenga donde hallar
cuando el orgullo es simplemente orgullo
y cuando es dignidad! 
Gustavo A. Bécquer

¡Pasajeros del día! - Natividad Acosta


hay un dios enfermo de tristeza
hay un dios hacedor de lo interminable
hay un dios que comunica a los muertos
hay un dios que juega al amor
a locas se crucifica
se en balsama
ora:
              no hay nadie en mi tumba
              me han confundido con mi llanto.
a César Vallejo
(de "Faro encendido: poesía 1997")

Natividad Acosta

En este día de lluvia - Matilde Alba Swann


Un gris limpio, monótono, inasible,
en este día de lluvia
y cielo enfermo,
el corazón del agua está soñando
con bandadas de pájaros
de vidrio,
y en la rama otoñal, junta la ausencia,
luces mojadas, y voces
de aluminio.
 
Hay como un gato gris
rondando en torno,
así de blando,
así
de ojo amarillo.
 
Es casi tarde, mi niñez descalza,
viene a buscarme por un largo río,
bajo un mar vertical
deshilachado,
y un silencio de océano dormido.
 
Salgo a su encuentro, quedo de su mano,
me desnudo en su piel, líquida cuna,
vuelvo a mi antiguo manantial,
deshago,
gota a gota, pausada, mansa,
muerta.
 
Bajo un llanto de techos castigados,
somnolientos, reencarno,
soy de lluvia.
Matilde Alba Swann

El viaje - Jorge Bousoño

Partiré próximamente
de viaje contigo, vida
mano a mano, yo contigo
sin boleto de regreso.

Mi botín está repleto
(hojas secas, raíces, surcos)
cultivar más asperezas
sería tonto, sí, absurdo
demasiadas tristezas
ya hemos guardado.

Retando todo tiempo vas
entre dedos los recuerdos
los momentos, las vivencias
más, ni por tu mente pase
volver a desempacar




 Jorge Bousoño

¿Qué dirás esta noche? - Charles Baudelaire

 
¿Qué dirás esta noche, pobre alma solitaria,
qué dirás, corazón, marchito hace tan poco,
a la muy bella, a la muy buena, a la amadísima,
bajo cuya mirada floreciste de nuevo?


El orgullo emplearemos en cantar sus loores;
nada iguala el encanto que hay en su autoridad;
su carne espiritual tiene un perfume angélico,
y nos visten con ropas purísimas sus ojos.

En medio de la noche y de la soledad,
o a través de las calles, del gentío rodeado,
danza como una antorcha su fantasma en el aire.


A veces habla y dice: "Yo soy la bella y ordeno
que por amor a mí no améis sino lo bello;
soy el Ángel guardián, la Musa y la Madona".
Charles Baudelaire

Donde la vida y la muerte cruzan sus límites - Tilo Wenner


Donde la vida y la muerte cruzan sus límites
se descuelgan las pieles feroces de un deseo interminable

se tropieza con toda rapidez


están rotas las medidas eficaces


armado de lo hondo a la burbuja del vientre

asoma y rompe el vacío de su presencia dejada

por la tenaz ausencia del probable visitante


¡tan a deshora se conmueve el corazón del amante

y de su amante!

Tilo Wenner

Lujuria - Miguel de Unamuno

Cuando murmuras con nervio acento
Tu cuerpo hermoso que a mi cuerpo toca
Y recojo en los besos de tu boca
Las abrasadas ondas de tu aliento.

Cuando más que ceñir, romper intenso
Una frase de amor que amor provoca
Y a mí te estrechas delirante y loca,
Todo mi ser estremecido siento.

Ni gloria, ni poder, ni oro, ni fama,
Quiero entonces, mujer. Tú eres mi vida,
Ésta y la otra si hay otra; y sólo ansío
Gozar tu cuerpo, que a gozar me llama,
Ver tu carne a mi carne confundida
Y oír tu beso respondiendo al mío...
Miguel de Unamuno
(1864-1936)

Hombre que mira al cielo - Mario Benedetti

Mientras pasa la estrella fugaz
acopio este deseo instantáneo
montones de deseos hondos y prioritarios
por ejemplo que el dolor no me apague la rabia
que la alegría no desarme mi amor
que los asesinos del pueblo se traguen
    sus molares caninos e incisivos
    y se muerdan juiciosamente el hígado
que los barrotes de las celdas
    se vuelvan de azúcar o se curven de piedad
    y mis hermanos puedan hacer de nuevo
    el amor y la revolución
que cuando enfrentemos el implacable espejo
    no maldigamos ni nos maldigamos
que los justos avancen
    aunque estén imperfectos y heridos
que avancen porfiados como castores
    solidarios como abejas
    aguerridos como jaguares
    y empuñen todos sus noes
    para instalar la gran afirmación
que la muerte pierda su asquerosa puntualidad
que cuando el corazón se salga del pecho
    pueda encontrar el camino de regreso
que la muerte pierda su asquerosa
    y brutal puntualidad
    pero si llega puntual no nos agarre
    muertos de vergüenza
que el aire vuelva a ser respirable y de todos
y que vos muchachita sigas alegre y dolorida
    poniendo en tus ojos el alma
    y tu mano en mi mano
y nada más
porque el cielo ya está de nuevo torvo
    y sin estrellas
con helicóptero y sin dios.
Mario Benedetti

Oda a la pareja - Pablo Neruda


Reina, es hermoso ver
marcando mi camino
tu pisada pequeña
o ver tus ojos
enredándose
en todo lo que miro,
Hermoso
es ver
el tiempo
que corre
como el mar
contra una sola proa
formada por tus senos y mi pecho,
por tus pies y mis manos.

Vamos andando juntos
por calles y por islas,
bajo el violín quebrado
de las ráfagas,
frente a un dios enemigo,
sencillamente juntos
una mujer y un hombre.

II
No me gusta
el hombre
sin mujer,
ni la mujer
sin hombre.

Complétate,
hombre o mujer, que nada
te intimide.
En algún sitio
ahora
están esperándote.
Yo quiero
que las vidas se integren
encendiendo los besos
hasta ahora apagados.
Yo soy el buen poeta
casamentero. Tengo
novias
para todos los hombres.
Todos los días veo
mujeres solitarias
que por ti me preguntan.
Te casaré, si quieres,
con la hermana
de la sirena reina de las islas.
Por desgracia, no puedes
casarte con la reina,
porque me está esperando.

Se casará conmigo.
Pablo Neruda

La hora del Adiós - Antonio Gala


Tenía que llegar y lo sabías:
pero ha llegado demasiado pronto
Estoy yo triste y tú estás triste
y todo alegre alrededor.

Con las grandes palabras nos mentimos
Con miradas y gestos nos mentimos
Ya no sirven razones ni pretextos
se nos quedó pequeño el corazón

Esta es la hora más difícil
Esta es la hora del silencio
Esta es la hora del adiós

Estoy yo triste y tú estás triste
y todo alegre alrededor.


No me iré nunca y tú lo sabes
Ha terminado todo y tú lo sabes
Mi alma se queda aquí a tu lado
Mientras te estoy diciendo adiós.

No quiero hablar y convencerte,
No quiero hablar y despedirme,
Sé que eres tú lo que más amo,
mientras te estoy diciendo adiós. 


Antonio Gala
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